tú llegaste...
bajaste o subiste, la verdad a veces la espuma del mar o la leche en la olla me confunden. en ocasiones me ha bastado con entender que me seduce...
entonces tú llegaste y no sé de qué parte venías ni en qué dirección ibas, ni qué sabor había en tu pulpa... a mí solo me gustó tu sangre, tu olor igual al mío...
peces de la misma sal.
parque con los mismos árboles, flores del invernadero de la feria...
yo no sé si llego a conocerte; pensé que nunca recibiría tu cuerpo y ya ves, estás.
llegaste y no puedo dejar de tener fe...
te conoceré. cuando la espuma baje un poco y deje de encandilarme...
eres bellísima. gracias por venir este día de todos los años...

